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viernes, 18 de julio de 2014

¿Camina España hacia una polarización ideológica?

En la teoría de los sistemas dinámicos, una bifurcación aparece cuando una pequeña variación en los valores de los parámetros de un sistema causa un brusco cambio cualitativo en su comportamiento. Observemos que el sistema de partidos en España, desde las elecciones generales de 1977, se ha caracterizado por una competencia electoral por ocupar el espacio político del centro entre dos grandes partidos, primero la UCD y el PSOE, y hasta la actualidad el PP y el PSOE. Entonces, los parámetros básicos del sistema de partidos en los últimos 38 años son dos grandes partidos que se alternan formando gobiernos monocolores y una competencia centrípeta a la que alude la frase: el poder en España se gana en el centro político.

La irrupción de Podemos con el 8% de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo y el ascenso de IU, alcanzando el 10%, han alterado el parámetro del número de partidos y, lo que es más importante, ambos han ocupado una parte del espacio político de izquierda en el que el PSOE era hegemónico.

Mi tesis es que esta pequeña variación que ha aumentado hasta cinco (Podemos, IU, PSOE, UPyD, PP) el número de partidos que compiten en España y que ha agudizado la competencia en el espacio ideológico de la izquierda, está provocando una bifurcación que transformará la actual competencia centrípeta en una nueva competencia centrífuga, con dos polos divergentes, como la que se muestra en la figura.

El fundamento de este análisis es el modelo espacial de competencia electoral entre partidos, creado por Anthony Downs en su obra Una teoría económica de la democracia (1957). Aunque este modelo ha recibido críticas basadas en que el espacio político no puede reducirse a una única dimensión izquierda-derecha, Giovanni Sartori en su Partidos y Sistemas de Partidos (1976) ha refinado el modelo con la siguiente hipótesis:


"cuantos más partidos haya, más tenderá su competencia a difundirse a lo largo de un espacio de tipo lineal izquierda-derecha, porque en un mundo caracterizado por los medios de comunicación de masas, un máximo de sencillez visual y un máximo de manipulabilidad representan una combinación casi invencible".

Sartori añade que el espacio de la competencia puede ser multidimensional cuando al menos dos partidos compitan entre sí estableciendo un subsistema diferente. En España, tenemos dos subsistemas políticos en Cataluña y el País Vasco, donde los partidos CiU/ERC y PNV/EH-Bildu compiten en la dimensión nacionalista y por ello los excluimos del análisis de la competencia electoral en España. Sin embargo, algunos de estos partidos podrán participar en las coaliciones que apoyen a un gobierno tras las elecciones generales que se celebrarán en 2015.
 
Para aplicar el modelo espacial de competencia electoral usaremos la autoubicación ideológica entre el 1 (extrema izquierda) y el 10 (extrema derecha) de los españoles encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas en su Barómetro de junio de 2014.  
 
Observemos que el intervalo [1,2] de la extrema izquierda suma el 9%, el intervalo [3,4] de la izquierda agrupa el 26,3%, el centro [5] el 21,9%, el intervalo [6,8] de la derecha el 16,4% y el intervalo [9,10] de la extrema derecha sólo el 2%. Dado que Podemos e IU, partidos de extrema izquierda, suman el 18% de votos en las elecciones europeas, eso significa que han logrado votantes que se ubican en la izquierda moderada. Otra consecuencia es que el PP, que no tiene competencia por su derecha, necesita ganar el apoyo de todo el centro, en dura competencia con UPyD, para lograr una mayoría suficiente para gobernar o dirigir una coalición ganadora.
 
El hecho crucial es que la izquierda leal al sistema que representa el PSOE teme ser desbordada por la extrema izquierda antisistema representada por IU y Podemos, por lo que se configura una competición entre los tres partidos por ganar territorio en la izquierda. El centro es otro terreno de competición entre el PP y UPyD. En consecuencia, la lucha electoral se polariza con una competencia centrífuga en torno a un polo de izquierda y un polo de centro-derecha.
 
Mi conclusión es que el sistema de partidos en España ha iniciado un camino hacia un pluralismo extremo y polarizado que será inestable porque se alimenta de la competencia extrema entre los partidarios del sistema y los que desean destruirlo. Este camino no es irreversible y los costes y riesgos que conlleva servirán para que el PP y el PSOE, como partidos hegemónicos en los dos polos, puedan cooperar para revitalizar, tras las elecciones generales de 2015, el sistema político de la transición que edificaron los padres fundadores de nuestra democracia.


Este artículo ha sido publicado en ABC de Sevilla, el día 18 de julio de 2014:
http://www.esi2.us.es/~mbilbao/PolarizacionABC.pdf

miércoles, 2 de julio de 2014

LA ELECCIÓN DIRECTA DE LOS ALCALDES

Javier García Fernández, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid, ha resumido en siete conclusiones los argumentos y procedimientos para llevar a cabo la elección directa de los Alcaldes en España.

Primera. La Constitución, en su artículo 140, contempla la elección directa del Alcalde por los vecinos, correspondiendo al legislador ordinario establecer el sistema electoral sin más condicionantes que el sufragio sea universal, igual, libre, directo y secreto.

Segunda. El cambio de legitimidad democrática del Alcalde requiere modular su posición en el seno del Ayuntamiento de manera que se deslinden dos bloques funcionales, uno de control y de impulso político y el segundo de gobierno, ejecución y gestión.

Tercera. El bloque funcional de control e impulso políticos ha de residenciarse en el Pleno, en tanto que el de gobierno, ejecución y gestión debe recaer en el continuum Alcalde/Comisión de Gobierno. Dentro de este continuum, sin embargo, debe corresponder al Alcalde la posición predominante de designar libremente a la Comisión y de asignarle normativamente sus atribuciones.

Cuarta. Para organizar esta nueva estructura municipal es necesario reformar el sistema electoral. Entre las diversas opciones que se plantean se puede defender el siguiente modelo:

  1.  elección a dos vueltas;

  2.  a la segunda vuelta sólo concurrirían los dos candidatos más votados y se celebraría una semana después de la primera;

  3.  la votación para el Alcalde sería independiente de la de los Concejales y podría estar apoyado por todos los partidos, federaciones, coaliciones y agrupaciones que lo desearan;

  4.  para no «quemar» candidatos, el candidato a Alcalde podría encabezar también la candidatura de Concejales.

Quinta. Para reforzar la gobernabilidad del Ayuntamiento, la candidatura de Concejales más votada debería obtener el 60% de los puestos de Concejal. Como la Constitución no establece condicionantes en el sistema electoral municipal pero acentúa la función de gobierno de los Ayuntamientos, puede defenderse la constitucionalidad de esta fórmula, que no discrimina de entrada a ninguna candidatura.

Sexta. Por coherencia con la filosofía política ínsita en la elección directa del Alcalde, el Pleno no debe desposeer de su cargo al titular de un órgano que el Pleno no ha elegido. Pero es posible establecer mociones de reprobación a la Comisión de Gobierno con efectos políticos declarativos.

Séptima. Todos los cambios propugnados precisan exclusivamente la reforma de la LOREG y de la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local.

Puedes leer el trabajo completo en: http://t.co/AtzNUimcRO

martes, 27 de mayo de 2014

Emerge la Triarquía Europea formada por Alemania, España e Italia

La Unión Europea, tras las elecciones del 25 de mayo de 2014, se está configurando como una triarquía en la que el núcleo del poder estará formado por Alemania, España e Italia, que ejercerán conjuntamente la iniciativa política y el poder de decisión en el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Parlamento Europeo.

En el Consejo Europeo, el tradicional eje franco-alemán ha dejado de ser operativo por la victoria de un Frente Nacional antieuropeo en Francia y la posición periférica del Reino Unido que se acentuará aún más con el avance del UKIP. Por ello, dos de las cinco grandes naciones europeas han renunciado a ser el núcleo de la Unión Europea y dejan el poder en manos del triángulo germano-hispano-italiano.

Esta triarquía dominará también el Parlamento Europeo mediante un acuerdo de legislatura entre el Partido Popular Europeo y los Socialistas Demócratas, siendo los protagonistas principales de esta alianza los europarlamentarios de la CDU-CSU y del SPD alemanes, del PP y el PSOE españoles y del Partido Democrático italiano.


Jean-Claude Juncker, candidato del Partido Popular Europeo a la presidencia de la Comisión Europea, ha iniciado conversaciones con  los Socialistas Demócratas para ser elegido por el Parlamento Europeo con el acuerdo previo del Consejo Europeo de los 28 Jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea.

En el Parlamento Europeo 2014-2019 ha aumentado la fragmentación y la polarización entre los grupos políticos, por lo que esta dinámica centrífuga fortalecerá la alianza PPE-S&D como el único núcleo estable con mayoría parlamentaria. Para comprobarlo, basta observar la distribución de los 751 escaños del Parlamento Europeo entre los grupos políticos europeos:
  1. PPE: Partido Popular Europeo con 221 escaños.
  2. S&D: Socialistas y Demócratas con 191 escaños.
  3. CRE: Conservadores y Reformistas Europeos con 70 escaños
  4. ALDE: Alianza de Liberales y Demócratas por Europa con 67 escaños.
  5. GUE/IVN: Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica con 52 escaños.
  6. Verdes/ALE: Verdes/Alianza Libre Europea con 50 escaños.
  7. ELD: Europa de la Libertad y de la Democracia con 48 escaños.
  8. NI: No inscritos en ningún grupo con 52 escaños.
 

sábado, 24 de mayo de 2014

Elecciones al Parlamento Europeo 2014

La distribución de los 766 escaños del Parlamento Europeo, elegido en 2009, entre los grupos políticos europeos es la siguiente:
  1. EPP: European People's Party con 274 escaños (35.77%)
  2. S&D: Progressive Alliance of Socialists and Democrats con 196 escaños (25.59%)
  3. ALDE: Alliance of Liberals and Democrats for Europe con 83 escaños (10.83%)
  4. Greens/EFA: The Greens/European Free Alliance con 57 escaños (7.44%)
  5. ECR: European Conservatives and Reformists con 57 escaños (7.44%)
  6. GUE/NGL: European United Left/Nordic Green Left con 35 escaños (4.57%)
  7. EFD: Europe of freedom and democracy Group con 31 escaños (4.05%)
  8. NI: Members not belonging to any political group con 33 escaños (4.31%)
Los sondeos previos anticipan que el 25 de mayo de 2014 se producirán cambios importantes en el número de escaños de cada uno de estos grupos políticos y surgirán casi 100 europarlamentarios no adscritos que podrán formar nuevos grupos.



Con esta proyección,  la gran coalición EPP+S&P a la que podría sumarse ALDE son las  únicas coaliciones que obtendrían la mayoría absoluta de 376 escaños del total de 751 escaños.

A partir de las 21 horas del domingo 25 podrás conocer los datos de participación. Los primeros resultados provisionales a escala europea y en cada estado miembro estarán disponibles alrededor de las 23 horas en la siguiente aplicación del Parlamento Europeo.
 

jueves, 8 de mayo de 2014

El PP y el PSOE igualados en intención directa de voto para las elecciones europeas del 25 de mayo

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha realizado una macroencuesta sobre las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo de 2015, con una muestra de 4.737 entrevistas personales en los domicilios, entre el 7 y el 26 de abril de 2014.
 
Preguntar sobre el voto decidido y sobre la simpatía hacia un partido o coalición nos proporcionan los primeros datos observables para estimar el voto mediante métodos que proyectarán estos indicadores básicos.
 

Para refinar los datos se incluye un tercer indicador con el voto más simpatía, concentrados en el PP con el 18,4%, el PSOE con el 20,7%, y un polo antipolítico que reúne el 25,8%. Aunque las respuestas dan ventaja al PSOE sobre el PP, el 45,3% de los encuestados cree que el PP ganará las elecciones al Parlamento Europeo, frente a un magro 13,7% que da vencedor al PSOE.
 

Una ventaja comparativa del PP respecto al PSOE es que Miguel Arias Cañete, con un grado de conocimiento del 60,6% y una valoración de 4,11 puntos, vence por partida doble a Elena Valenciano, a la que conocen el 49,7% y obtiene 3,90 puntos.


El CIS estima el voto repartiendo las respuestas que no tienen una intención directa de votar o participar entre los partidos y la abstención. Dado el gran número de indecisos, este reparto podría originar errores importantes en la estimación final del voto.
 
A partir de la igualdad entre el PP y el PSOE en intención directa de voto, la estimación del CIS da la victoria al PP. Sin embargo, hay que evitar la desmovilización del votante popular porque crea, como la mayoría de los encuestados, que la victoria del PP el 25 de mayo está asegurada.

martes, 6 de mayo de 2014

Aviso para el PP: las encuestas las carga el diablo

Javier Arenas, unos días antes de las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011, advertía que las encuestas "las carga el diablo" y por ello pedía a los afiliados y simpatizantes del Partido Popular que evitaran el exceso de confianza basado en sondeos que anticipaban la victoria popular.
 
El mismo consejo es pertinente ante los resultados del barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), realizado en la primera semana de abril con una muestra de 2.500 personas, sobre el voto en unas elecciones generales.
 
La primera advertencia es que esta encuesta del CIS que comentamos se refiere a elecciones generales, ya que presentarán el 8 de mayo su encuesta sobre las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo.
 
La segunda y fundamental advertencia es que el CIS obtiene un estimación del voto proyectando los datos electorales obtenidos de las respuestas de los encuestados. En este barómetro, hay un porcentaje extraordinariamente alto (41%) de respuestas del tipo no votaría/no sabe, por lo que el cálculo de la abstención y el reparto entre partidos y voto en blanco podría originar errores importantes en la estimación final del voto.
 
Los datos electorales se organizan mediante tres indicadores:
 
1. Intención de voto: PP 13,6%, PSOE 13,4%, No vota + No sabe 41%
 
 
2. Simpatía o partido más cercano: PP 16%, PSOE 18,4%, Ninguno 40,4%
 
 
 
3. Intención de voto y simpatía: PP 17,5%, PSOE 18,5%, Ninguno + Blanco 34,2%
 
 
 
La estimación del CIS, proyectando los tres indicadores mediante modelos que incluyen variables adicionales, es la siguiente: PP 31,9%, PSOE 26,2%, IU 10,9%, UPyD 8,9% y CiU 3%.
 
 
 
Finalmente, comparar las diferencias entre la intención directa de voto y la estimación del CIS, es un antídoto contra el exceso de confianza en los sondeos que adelantan una victoria popular el 25 de mayo, porque las encuestas las carga el diablo.
 

 

miércoles, 30 de abril de 2014

Las reformas del Partido Popular están logrando la recuperación y el crecimiento de España

El hundimiento de la economía española desde el año 2008 ha sido consecuencia de la burbuja inmobiliaria que provocó la quiebra de gran parte de las cajas de ahorros y del aumento del coste de la mano de obra y la pérdida de competitividad, a partir de la introducción del euro en el año 2000. Este doble impacto económico fue agravado por las políticas de derroche de los gobiernos socialistas de Zapatero que provocaron la mayor crisis de endeudamiento y pérdida de confianza que ha sufrido nuestro país desde la Transición Democrática.
 
La consecuencia más dramática de esta situación es el aumento del paro y la pérdida de empleos en nuestra economía reflejados en el siguiente cuadro.
 
 
El camino para la recuperación, emprendido por el Gobierno de España a partir de 2012, aunque difícil y doloroso, tiene objetivos claros y precisos: recuperar la confianza y el flujo inversor, aumentando la competitividad y la flexibilidad de nuestra economía.
 
Los frutos de las políticas reformistas del Partido Popular han aparecido en el primer trimestre de este año, en el que el Producto Interior Bruto (PIB) ha crecido el 0,4% en tasa trimestral y el 0,6% en tasa anual.
 
La Comisión Europea ha mejorado las previsiones del Gobierno de España y pronostica que en 2015 crecerán 2,1% el PIB y 1,2% el empleo.
 
 
A la recuperación de la producción económica hay que añadir una situación de moderación de precios muy positiva para mantener la capacidad adquisitiva de salarios y pensiones: la inflación anual estimada del IPC en abril de 2014 es del 0,4%.
 
 
Los datos más importante y que avalan la recuperación son el descenso del paro registrado en 111.565 personas y el aumento del empleo con 133.765 afiliados más a la Seguridad Social, que se han producido en abril de 2014.
 
El paro en enero de 2014 (curva roja) fue inferior al registrado en enero de 2013, y en abril de 2014 ya es menor que el registrado en abril de 2012.
 
El Gobierno de España ha aprobado el Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas 2014, que puedes conocer pulsando aquí.
 
En el periodo 2014-2017 se proyecta un crecimiento del PIB hasta alcanzar el 3% al final del periodo. En 2014 y por primera vez desde el inicio de la crisis se creará empleo neto y a finales de 2015 el paro será inferior al de finales de 2011 tanto en número de parados como en porcentaje.

 
 
La eficiencia en el gasto público permitirá reducir el déficit público del 6,6% del PIB alcanzado en 2013 al 5,5% del PIB en 2014. La reducción del déficit continuará en los próximos años de forma que se prevé que éste se reduzca al 4,2% en 2015, y al 2,8%, en 2016, ya por debajo de 3% del Procedimiento de Déficit Excesivo de la Unión Europea. En el año 2017, el déficit descenderá hasta situarse en el 1,1% del PIB.
 
 
 
El objetivo de la reforma fiscal, que se iniciará en enero de 2015, es simplificar los tributos y mejorar la eficiencia para lograr que estimulen el crecimiento económico y la creación de empleo. La reforma incluirá reducciones del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades.
 
 


domingo, 27 de abril de 2014

La mejoría económica y el miedo a la ruina socialista despiertan a los votantes populares

Las primeras encuestas que estiman votos y escaños, en las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán el 25 de mayo, dan la victoria al PP sobre el PSOE. Así, la encuesta de GAD3 para el diario ABC pronostica que vencerán los populares, con 21 escaños y el 33,2% de los votos, a los socialistas que obtendrían 18 escaños y el 28,6% de los votos.
 









 



 El sondeo de Metroscopia para el diario El País también pronostica la victoria del PP, aunque más ajustada: estima 20 escaños con el 32,6% de los votos para el PP frente a 19 escaños y el 32,2% votos para el PSOE.










Lo más interesante de este sondeo es la gran subida que experimenta la intención de voto para el PP en este último mes, después de permanecer estancada desde junio de 2013.

Creo que al menos hay dos poderosas razones que explican el despertar de los votantes populares: mejora la economía y aumenta el miedo al PSOE y a sus políticas que nos volverían a arruinar.

Así, las últimas previsiones del Gobierno son la creación de 650.000 empleos netos entre 2014 y 2015, con un crecimiento medio del PIB del 1,5%.



Los sondeos sitúan la participación en España en el 42%, la más baja de todas las elecciones el Parlamento Europeo. Sin embargo, esta participación es superior a la media y a la mediana de los sondeos realizados en el resto de los países de la Unión Europea.



miércoles, 9 de abril de 2014

El conflicto interminable del independentismo catalán y la solución autonómica

Decía el diputado D. José Ortega y Gasset, en el debate sobre el Estatuto de Cataluña que celebraron las Cortes Constituyentes el día 13 de mayo de 1932, lo siguiente: 
Tengo que negarme rotundamente a seguir sin hacer antes una protesta de que se presente en esta forma radical el problema catalán a nuestra Cataluña y a nuestra España, porque estoy convencido de que es ello, por unos y por otros, una ejemplar inconsciencia. ¿Qué es eso de proponernos conminativamente que resolvamos de una vez para siempre y de raíz un problema, sin parar en las mientes de si ese problema, él por sí mismo, es soluble, soluble en esa forma radical y fulminante? ¿Qué diríamos de quien nos obligase sin remisión a resolver de golpe el problema de la cuadratura del círculo? Sencillamente diríamos que, con otras palabras, nos había invitado al suicidio.
Yo sostengo que el problema catalán, como todos los parejos a él, que han existido y existen en otras naciones, es un problema que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar, y al decir esto, conste que significo con ello, no sólo que los demás españoles tenemos que conllevarnos con los catalanes, sino que los catalanes también tienen que conllevarse con los demás españoles.
Pues bien; en el pueblo particularista, como veis, se dan, perpetuamente en disociación, estas dos tendencias: una, sentimental, que le impulsa a vivir aparte; otra, en parte también sentimental, pero, sobre todo, de razón, de hábito, que le fuerza a convivir con los otros en unidad nacional. De aquí que, según los tiempos, predomine la una o la otra tendencia y que vengan etapas en las cuales, a veces durante generaciones, parece que ese impulso de secesión se ha evaporado y el pueblo éste se muestra unido, como el que más, dentro de la gran Nación. Pero no; aquel instinto de apartarse continúa somormujo, soterráneo, y más tarde, cuando menos se espera, como el Guadiana, vuelve a presentarse su afán de exclusión y de huida.
Yo recuerdo que una de las pocas veces que en mis discursos anteriores aludí al tema catalán fue para decir a los representantes de esta región: «No nos presentéis vuestro afán en términos de soberanía, porque entonces no nos entenderemos. Presentadlo, planteadlo en términos de autonomía». Y conste que autonomía significa, en la terminología juridicopolítica, la cesión de poderes; en principio no importa cuáles ni cuántos, con tal que quede sentado de la manera más clara e inequívoca que ninguno de esos poderes es espontáneo, nacido de sí mismo, que es, en suma, soberano, sino que el Estado lo otorga y el Estado lo retrae y a él reviene. Esto es autonomía. Y en ese plano, reducido así el problema, podemos entendernos muy bien, y entendernos –me importa subrayar esto- progresivamente, porque esto es lo que más conviene hallar: una solución relativa y además progresiva.
 
 
Decía el presidente del Gobierno, D. Mariano Rajoy Brey, en el Pleno del Congreso de los Diputados el día 8 de abril de 2014, lo siguiente:
Señorías, la soberanía española corresponde a todos los españoles, a todos. No existen soberanías regionales, ni provinciales, ni locales. No existen, ni se pueden crear, ni se podrían admitir, al menos con esta Constitución. Y esto importa mucho, señores portavoces, porque no estamos hablando solamente de Cataluña. Hablamos de España entera, de los intereses de España, del futuro de España y de quién está facultado para tomar las decisiones que afectan a toda España; de eso hablamos.
Ni este Gobierno que yo presido, ni las Cortes Generales, ni el Parlament de Cataluña, nadie, puede legítimamente privar de manera unilateral al conjunto del pueblo español, único titular de la soberanía, de su derecho a decidir sobre el futuro colectivo. En resumen, éstas son las razones por las que pienso que no se puede atender la solicitud que ustedes plantean. Ni la competencia que demandan es transferible, ni el propósito para el que la solicitan es conforme a la Ley. Cualquiera de ambas cosas, a mi entender, choca abiertamente contra la Constitución.
Los habitantes de cada Comunidad tienen derecho a escoger quien gobierna su autonomía, pero no tienen derecho a decidir qué hemos de hacer con España. Cada catalán, como cada gallego o cada andaluz, es copropietario de toda España, que es un bien indiviso. Y ningún español es propietario de la provincia que ocupa, como ningún vecino es propietario de las calles por las que transita. La autonomía no supone transferencia de la soberanía, no otorga la propiedad del territorio, sino la responsabilidad de gobernarlo con arreglo a la Ley.
 
 
Más de ochenta años separan el análisis y las propuestas de Rajoy de las que formuló Ortega y Gasset. Ambos coinciden en lo esencial: el problema del encaje de Cataluña en España es y será un conflicto permanente con el que habrá que lidiar bajo el principio de la autonomía política.
 


domingo, 6 de abril de 2014

El Gobierno de España debe controlar los gastos y aumentar los ingresos públicos

España recaudó en 2013 el 37,8% del PIB y gastó el 44,4% con un déficit público del 6,6%. Observando la media de gastos e ingresos de la Unión Europa, cabe deducir que nuestro gasto público puede y debe estabilizarse, pero lo esencial es aumentar el porcentaje de ingresos públicos para reducir el déficit.

jueves, 3 de abril de 2014

El año 2014 es el primero de la recuperación porque hay más afiliaciones y menos paro

Tras cinco años de recesión aumenta la afiliación a la Seguridad Social, lo que prueba que 2014 es el primer año de la recuperación.



La curva del paro en 2013 terminó con menos parados que en 2012 y la curva roja de 2014 terminará con menos parados que en 2011, confirmando que estamos en el primer año de la recuperación.

viernes, 28 de marzo de 2014

El déficit de España en 2013 muy cerca del objetivo marcado por la Comisión Europea

 El Gobierno ha avanzado que el conjunto de las Administraciones Públicas cerró el ejercicio de 2013 con un déficit, en términos de Contabilidad Nacional, de 67.755 millones de euros, lo que representa el 6,62% del PIB, con una pequeña desviación del 0,12% respecto al objetivo del 6,5% fijado por la Comisión Europea.
  • Las Corporaciones Locales han obtenido un superávit del 0,41% del PIB, que duplica el superávit de 2012.
  • Las Comunidades Autónomas han continuado realizando un gran esfuerzo de consolidación durante todo el año pasado, cerrando con un déficit del 1,54% del PIB, superior al objetivo del 1,30%.
  • Las Administraciones Centrales presentan un déficit del 5,49%, que es mayor que el objetivo del 5,20%. Esta desviación está causada por el déficit de la Seguridad Social que ha alcanzado el 1% del PIB.