lunes, 16 de marzo de 2009

La corrupción política

Susan Rose-Ackerman es titular de una Cátedra de Jurisprudencia, Ley y Ciencia Política en la Universidad de Yale. Su propuesta de programa contra la corrupción política contiene los siguientes compromisos:


“Considerando que la corrupción y otras formas de malversación degradan el funcionamiento democrático, los funcionarios públicos, elegidos y designados, tienen la obligación de mantener un alto nivel de integridad pública. En consecuencia, no solicitarán ni aceptararán sobornos y no participarán en prácticas de enriquecimiento personal a expensas del Estado y sus ciudadanos. Los ciudadanos y las organizaciones empresariales se abstendrán de pagar sobornos o utilizar cualquier otro medio ilícito para influir en las decisiones públicas. Dado que las denuncias de corrupción pueden ser fácilmente utilizadas para destruir opositores políticos, la lucha contra la corrupción debe complementarse con la presunción de inocencia y la protección procesal para el acusado. Además, una condición básica de la lucha contra la corrupción es contar con jueces y fiscales competentes y honestos”.


Ciertamente, se trata de un programa máximo que nos indica el camino correcto. También es cierto que, para minimizar la corrupción política, en España nos queda mucho trabajo por hacer .

2 comentarios:

  1. La teoría es muy fácil de elaborar, tanto para protegar a los contribuyentes (estafados) como la honestidad de los políticos. Ahora bien, la realidad nos indica que la corrupción de políticos de todo signo va mucho más lejos que los intereses de algunos periodistas y de jueces y los ciudadanos la perciben muy cercana, porque son incapaces de entender -es imposible entenderlo- que el ascenso económico de muchos políticos, sobre todo en Ayuntamientos, sea sólo el que dicen declarar. El nivel de desconfianza está tan generalizado que hay mucha gente que duda de la eficacia del actual sistema democrático, que desprecia olímpicamente a los criticos, léase no votantes. El sistema está engrasado para que se aprovechen de él los que son parte y beneficiarios. ¿Por qué no se crea el partido de los escaños vacíos, donde en escaños vacíos estén rerpesentados los que se sienten defraudados? Porque serían mayoría. No es justo que las opciones estén predeterminadas.

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  2. Estimado Atalaya36: La teoría democrática es un ideal que nos sirve como guía para la acción política. Es cierto que el nivel de desconfianza de los ciudadanos es muy alto y la calidad de nuestro sistema democrático necesita mejorar. La única solución es la competencia libre entre los partidos para que los votantes puedan elegir. No votar es renunciar a elegir a tus representantes, sean buenos, regulares o rematadamente malos.

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